Metodologías – Técnicas - Terapias
No es fácil de aceptar, pero infinidad de veces, cada uno de
nosotros somos quienes generamos los conflictos, problemas y las enfermedades
que nos aquejan. Los atraemos cuando vivimos en desagrado, en
insatisfacción propia y con la vida, en temores, en estrés, en sensación de
fracaso, de carencia (material, emocional, afectiva…). Los atraemos por
mantener en la mente pensamientos de dolor, de fracaso, de enfermedad, de
conflicto ya que, cada pensamiento, como energía mental que es, acaba
influyendo en el espíritu, en las emociones y en el cuerpo. Los atraemos por
falta de autoestima, por no saber escuchar la guía de la voz interior o por
falta de confianza en ella, así como por falta de congruencia personal
Esperar a que los demás cambien para sentirnos bien, es ilusorio. Comienza
por sanar tú por reencontrar la armonía contigo y con la naturaleza.
Sólo entonces llegará la armonía en el trato con los otros y con el entorno.
¿Cómo hacer lo que hasta ahora no se ha podido lograr por cuenta propia?
Pues, buscando ayuda. Aprender alguna metodología, técnica o terapia ayuda a
silenciar la mente para "ver más claro", para escuchar la "voz
interior" que dirigirá a puerto seguro en cada oportunidad de conflicto. De
hecho, aprenderemos que habrá menos conflictos con el exterior cuanta más
conexión se tenga con el interior, con "las necesidades del alma".
Las Metodologías, Técnicas o Terapias son maneras de auto
indagación, aprendizaje, revisión interior, conocimiento personal y sanación.
Opinamos que la mejor técnica para cada quien es la que a cada quien resulte
más útil y eficaz.
Siempre se RECOMIENDA aprender y trabajar con Técnicas gentiles,
sutiles, suaves (que te permiten llevar tu ritmo, no agresivas), fáciles
de aplicar y practicar (requiere sólo de centrarte en ti y en tus
recursos internos), que trabajen con los elementos internos del ser
humano (su energía, respiración, pensamiento y habilidades
intelectuales y de personalidad), que proporcionen alivio rápido y
pronta sanación (porque van directo a la causa), que pasen
sólo el tiempo prudencial en revivir eventos traumáticos (sólo lo
suficiente para enfocar el trabajo). Esto creará un efecto
generalizador (atendiendo y superando las causas gordas de un
conflicto, todo lo demás derivado de ellas irá a su vez perdiendo peso y
poder).
Desde luego, cabe destacar el compromiso personal y la constancia que se han
de tener durante su práctica para alcanzar resultados óptimos. Así como el
hecho de que, el terapeuta es un guía y compañero durante un tramo del camino,
pero, cada quien ha de transitar el suyo, y es responsable de ello.
Hoy día son muchas y muy variadas. Se DIFERENCIAN en su
abordaje del conflicto del individuo, en los requerimientos de lugar, material
y tiempo para su práctica o en si son activas o pasivas (si requieres o no de
la ayuda y cuidado del profesional o de un elemento externo -como con los
masajes o las esencias florales, por ejemplo-).
No es fácil hacer una clasificación de ellas, porque a veces comparten
características comunes. En general, las hay activas y pasivas, y pueden ser
Energéticas, de Movimiento, Corporales, Vibracionales y Psicológicas, entre
otras. Igualmente, dentro de las psicológicas, pueden reconocerse varias
orientaciones, como la gestalt, la humanista, la transpersonal y la energética,
entre otras.
En esta exposición de "Metodologías" detallaremos aquellas que conocemos,
las que nos han venido bien en lo personal y prácticas en lo profesional.
Al final, el PROPÓSITO es alcanzar la meta: conocerse
mejor a sí mismo, aprender, hacer cambios de manera no violenta... encontrar la
paz y armonía interior. Entonces, lo interesante es buscar, indagar
entre ellas y elegir aquella con la que más te identifiques.
Como valor añadido, piensa que con muchas de ellas, una vez
las aprendes, practicas y dominas, ya puedes seguir adelante empleándolas por
tu cuenta