LA RELAJACIÓN
Qué es
Relajarse es descargar la tensión física y mental.
Es aflojar los músculos del cuerpo y alcanzar la calma mental para
percibirse en equilibrio con las sensaciones propias y en armonía consigo mismo
y el universo.
La relajación es una condición innata al ser humano (basta observar a un
bebé). El estrés y la tensión son una manera de “sacar” más energía para una
situación en un momento dado, pero muchas personas han hecho un hábito de
estrés y tensión.
Si bien es cierto que a algunas personas les cuesta relajarse, todos podemos
volver a aprenderlo. Sólo se necesita decisión, constancia y práctica.
Beneficios
Los beneficios de la
Relajación abarcan todo el ámbito vital de la persona. Los
hay físicos, mentales, emocionales y espirituales.
La relajación permite:
- Disfrutar las actividades cotidianas.
- Evitar molestias musculares.
- Facilitar profundo descanso durante el sueño.
- Controlar los nervios, la excitación y la angustia.
- Desconectar de lo cotidiano y de tareas arduas o prolongadas.
- Percibir sensaciones físicas, funciones fisiológicas, emociones y sentimientos.
- Alcanzar el “nivel alfa” de la actividad cerebral para reprogramar el subconsciente hacia actitudes y conductas más beneficiosas.
- Sensación de armonía y equilibrio.
- Desarrollar la autoestima y el auto conocimiento.
- Mejorar la conducta, personalidad y carácter.
- Utilizar las capacidades innatas del Hemisferio Cerebral Derecho con propósitos superación personal.
- Tomar decisiones adecuadas sin que la mente te coma el coco.
- Conectar con el Ser interior.
- Despertar facultades no desarrolladas.
- Sensación de paz.
Técnica
Son variadas las técnicas de relajación. Una clasificación sencilla es:
- Relajaciones físicas
- Relajaciones mentales
- Relajaciones integrales
- Relajaciones por medios electrónicos
Según el objetivo que se persiga, y teniendo en cuenta que hay variantes
entre ellas, la relajación puede ser pasiva o activa y puede complementarse
con afirmaciones positivas, ejercicios de atención, contemplación,
visualización y autoinducción.
Básicamente, la técnica de cada relajación es:
- Adoptar una postura cómoda: tumbada, espalda recta Extender piernas y brazos. Sentada, espalda recta, piernas flexionadas, manos descansando sobre las rodillas o muslos. Con ambas, cerrar los ojos para centrarse. Relajar la boca, mandíbula, cuello, hombros, manos y abdomen.
- Respirar naturalmente, sin pausas y sin forzar.
- Visualización: puede ser una grabación, ser guiada por un monitor o por uno mismo (cuando se tiene experiencia).
- Mantener una condición de presencia despierta, de atención y naturalidad, para evitar la somnolencia.
- Para culminar, es aconsejable tomarse un tiempo para estirar el cuerpo antes de levantarse, bostezar viene muy bien.
Para quién es indicada
Es practicada por adultos, jóvenes y niños, si bien las técnicas y tiempos
son adaptados a la condición personal.
La Relajación
esta indicada a toda aquella persona que:
- Está en constante tensión (o dolor) muscular
- Se le dificulta silenciar su mente
- Le cuesta ordenar los pensamientos
- Le cuesta dormir
- Quiere tomar un receso y desconectar de una rutina
- Quiere emplear sus recursos internos para superar limitaciones internas
- Se siente inquieto y está en constante movimiento
- Le cuesta la concentración o atención y esto perjudica su rendimiento
Ejercicio:
Una relajación muscular muy sencilla consiste en
tumbarse y conscientemente revisar cada parte del cuerpo físico
(comenzando por los pies y ascendiendo progresivamente) para comprobar si hay o
no tensión, y soltarla donde la haya.
Una variante es tensionar voluntaria y activamente cada parte del cuerpo (igual
comenzando por los pies y ascendiendo progresivamente) y a continuación
relajarla, una a una.
Recomendaciones
- Escoger un lugar apacible y silencioso (puede ser en la naturaleza)
- Vestir ropas cómodas.
- Disponer de un horario fijo y respetarlo.
- Comer ligero si se practicará la relajación inmediatamente después de ello.
- Probar tanto las relajaciones grupales como las individuales, ambas son muy poderosas, pero pueden funcionar de manera distinta.
- Probar diversos tipos de relajación para dar con la que mejor resulte a al propósito.
Cuando se es principiante:
- Seguir las indicaciones de un profesor o monitor de relajación, quien enseñará detalles técnicos para alcanzar mayor calidad en breve tiempo.
- Conocer previamente al profesor o monitor para:
- Entablar un vínculo de confianza.
- Explicar qué se persigue al desear realizar esta práctica.
- Llegar a un acuerdo del modo de trabajo y las técnicas a emplear.
- Aclarar las posibles dudas o temores.
- Explicar qué se persigue al desear realizar esta práctica.
- Llegar a un acuerdo del modo de trabajo y las técnicas a emplear.
- Aclarar las posibles dudas o temores.
Fuentes
Recomendamos ampliamente para profundizar.
www.publispain.com/yoga
www.publispain.com/yoga/beneficios_relajacion.html
www.publispain.com/yoga/beneficios_relajacion.html